Simulador de caídas libres en GeoGebra

Pues nada, que me ha picado el gusanillo de programar cosillas útiles para variar. Pensando en mis futuras clases online, he decidido poner mi (poca) maestría con la programación para sacarme de la manga recursos didácticos útiles. En este caso, un simulador de caídas libres. Parece que funciona bien.

Como siempre, lo he colgado en GeoGebra Tube. Para usarlo, sólo hay que pinchar en el link éste o en la bonita afoto de continuación:

geogebra 1

 

He intentado hacerlo en tiempo real. Para ello, tomo en dos instantes la lectura del reloj del sistema en microsegundos y después de ahí saco un ciclo de un segundo. El problema es que no es que sea la panacea de la exactitud (se nota en la simulación un pelín, por ejemplo, siempre sobra algún julio de energía que otro) pero nada importante para su utilidad (ESO y Bachillerato).

Espero que al haberlo subido al server de GeoGebra Tube este mecanismo no falle. Lo acabo de probar y parece que va bien.

¡¡Que lo disfrutéis y si queréis usarlo para clases…adelante!!

Religión e inteligencia….eh, eh…¡espera!

Bueno, acabo de leer este titular publicado en el http://www.huffingtonpost.es. Se titula pomposamente “Los creyentes son menos inteligentes” y se basa, según dicen en sesudos estudios matemáticos. Bueno, me he dicho. Vamos a ver qué es esto. Y lo he visto. Vaya que si.

Lo primero que se lee en la noticia es:

“63 estudios científicos que se remontan a 1928 han sido analizados y relacionados por psicólogos de la universidad de Rochester Northeastern. La conclusión a la que han llegado es que las personas religiosas son menos inteligentes que los no creyentes.”

y respalda esta aseveración con;

“Sólo 10 de los 63 estudios mostraron una correlación positiva entre la inteligencia y la religiosidad, informan nuestros compañeros británicos.”

Y es ahí donde me ha saltado el chip de matemáticas. Me explico. No pongo en duda estudios, ni pongo en duda la veracidad del párrafo. Lo que sí que me hace llorar es que un periodista confunda el concepto de correlación. Porque…. ¿Qué es la correlación? Bueno, sencillamente es la manera que se tiene en matemáticas de llamar a la vieja idea de “tener algo que ver” o “estar relacionado”.

Por ejemplo, si al comparar las notas de matemáticas (X) con las notas de física (Y) vemos que obtenemos algo como esto:

correlacion1

Bueno, pues básicamente significará que si que parece que existe una correlación (lineal en este caso) entre ambas asignaturas. Es además positiva, porque para notas bajas de física se suelen asociar notas bajas de mates y para notas altas de mates, notas altas de física. Hasta aquí vamos bien y con estos datos los estadísticos pueden calcular “cuánto están relacionadas las notas de mates y de física”. Incluso pueden construir una recta a la que se parezca la distribución de puntos que acabamos de mostrar.

Igualmente puede haber una correlación negativa. Por ejemplo, si en clase tenemos a montones de Sheldon Coopers y compañía, habrá notas muy altas en física y malas en gimnasia, y viceversa si además en clase hay muchos de los típicos machotes del equipo de football americano de las pelis yanquis. En ese caso las notas de mates y gimnasia también estarán relacionadas entre si, con una correlación que diremos negativa ( a alta nota de una cosa, baja de otra y viceversa).

correlacion2

Pero, y esto es lo importante, puede haber variables que NO tengan nada que ver. Por ejemplo, las notas de Matemáticas y las notas de Geografía, o por no ser tan académico, la talla de zapatos de una persona y el sueldo que gane, En esos casos, los puntos no recuerdan a figura alguna (por entendernos) o como dicen los matemáticos, no hay correlación. (vamos, que no se relacionan entre sí). Por ejemplo, para mates y geografía:

correlacion3

Si analizamos la noticia, dice que sólo 10 de 63 estudios mostraron una correlación positiva entre inteligencia y religiosidad. Bien, no lo niego. Pero el periodista debería haber aclarado más si es cierto esto. Porque puede ocurrir que sencillamente NO exista correlación ninguna entre religiosidad e inteligencia en los 53 estudios restantes, lo que no implica que a más de una menos de la otra, sino sencillamente que tienen lo mismo que ver que el precio del petróleo y el color de las manzanas de mi pueblo.

Sin embargo, nunca hay que dejar que la verdad te desmonte un buen titular, dicen.

Bueno, siguiendo con este tema, la verdad es que incluso con unos índices de correlación positivos hay que tener cuidado con según qué afirmaciones se hacen. Por ejemplo, es verdad que puede existir una correlación más o menos fuerte entre el precio de las manzanas y el precio de los televisores por inventar algo. Es cierto. Pero ello no significa que exista una relación de dependencia entre ambas variables. La trampa es que ambas dependen de otra común, que podría ser el precio del petróleo que hace que suban los costes de transporte en las ricas manzanas y de producción en las teles.

Pues eso. Que, por mucho que se pueda ser religioso o ateo, no dejemos que  nos la cuelen en un titular. Y ojo, que no digo que los autores del estudio no tengan ni idea de estadística. Yo sólo me fijo en la redacción de la noticia. Un toque de atención a los periodistas, que deberían tener unas ciertas nociones matemáticas, dado que las suelen usar más a menudo de lo que creen ellos mismos.